top of page

Nuevos propósitos sostenidos desde el alma


Cada vez que iniciamos un nuevo ciclo —un año, un mes, una etapa de vida— aparecen los propósitos. Cambiar hábitos, mejorar relaciones, cuidar el cuerpo, crecer profesionalmente, vivir con más calma. Sin embargo, muchas veces esos propósitos nacen desde la mente, desde la exigencia o desde la carencia… y no desde la energía con la que realmente queremos vivir.


Reiki nos recuerda algo esencial: no se trata solo de lo que quieres lograr, sino desde dónde lo estás sosteniendo. La energía con la que sembramos un propósito determina la forma en la que ese propósito se manifiesta y permanece en el tiempo.


Los principios del Reiki no son frases bonitas para repetir; son una forma de habitar la vida. Cuando los llevamos a lo cotidiano, nuestros nuevos comienzos dejan de ser una lista de metas y se convierten en un camino coherente con el alma.


Solo por hoy no te enfades


Crear desde la calma y no desde la reacción


El enfado constante drena nuestra energía vital. Cuando reaccionamos desde la rabia, tomamos decisiones que no siempre honran lo que realmente queremos construir. Este principio no nos invita a reprimir la emoción, sino a observarla, reconocerla y transformarla.


Aplicado a nuestros propósitos, significa elegir responder en lugar de reaccionar. Preguntarnos: ¿Estoy creando este cambio desde la frustración o desde la claridad? Cuando aprendemos a gestionar el enojo, nuestros proyectos se vuelven más estables, más conscientes y menos impulsivos.


Solo por hoy no te preocupes


Vivir el día a día y confiar en el proceso


La preocupación nos saca del presente y nos instala en un futuro que aún no existe. Vivir preocupados es vivir desconectados del ahora, y sin presencia no hay verdadera transformación.


Este principio nos enseña a caminar paso a paso, a soltar el afán y a confiar en que cada acción consciente tiene su tiempo de maduración. Los propósitos sostenidos desde la confianza no se abandonan fácilmente, porque no nacen de la urgencia, sino del compromiso amoroso con uno mismo.


Honra a tus padres, maestros y ancianos


Honrar tu historia para avanzar liviano


No podemos construir un futuro en paz si estamos en lucha con nuestro pasado. Honrar no significa justificar ni repetir, sino reconocer que todo lo vivido nos trajo hasta aquí.


Cuando honramos nuestra historia y nuestro linaje, dejamos de cargar con lealtades inconscientes, culpas o mandatos que no nos corresponden. Desde ese lugar, los nuevos propósitos nacen con raíces sanas. Avanzamos sin cargas, sin deudas emocionales, con una energía más libre y disponible para crear.


Gánate la vida honradamente


Honestidad, merecimiento y valoración personal


Este principio va mucho más allá del dinero. Nos invita a preguntarnos si estamos siendo honestos con nosotros mismos, si reconocemos nuestro valor y si nos permitimos recibir de forma justa.


Sostener un propósito implica coherencia entre lo que hacemos, lo que sentimos y lo que merecemos. Cuando nos desvalorizamos, cuando no ponemos límites o cuando traicionamos nuestra verdad por miedo, la energía se fragmenta. Vivir y trabajar con honestidad es una forma profunda de amor propio y una base sólida para cualquier proyecto de vida.


Agradécelo todo y no juzgues


Elevar la frecuencia desde la gratitud


La gratitud transforma la percepción. No porque todo sea perfecto, sino porque nos permite ver el aprendizaje detrás de cada experiencia. El juicio, en cambio, nos separa: de los otros y de nosotros mismos.


Cuando agradecemos y dejamos de juzgar, entramos en una frecuencia más elevada, más expansiva. Desde allí, los propósitos se sostienen con menos resistencia y más fluidez. Agradecer lo que ya es abre espacio para lo que está por venir.


Vivir Reiki: una forma de sostener la vida


Reiki no es solo una técnica que se aplica con las manos. Es una manera de vivir, de elegir, de relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo. Cuando nuestros propósitos están alineados con estos principios, dejan de ser una lucha y se convierten en una práctica diaria de presencia, coherencia y amor.


Tal vez hoy no se trate de proponerte más cosas, sino de vivir con más conciencia cada día. Porque cuando la energía está alineada, el camino se revela solo… y la vida empieza a fluir con mayor paz.

 
 
 

Comentarios


bottom of page